Cuestión de confianza

Vacas casinas en la finca La Portiella, Sierra del Cuera, Llanes

Vacas de raza casina en la finca La Portiella, Sierra del Cuera, Llanes (Foto: Alberto Navarro – Foro Asturias Sostenible)

Hemos constatado un hecho: cada vez son más las personas que, ligadas a pequeñas explotaciones agropecuarias en zonas de montaña y produciendo bajo criterios que perfectamente pueden cumplir los requisitos exigidos por la administración para su certificación como ecológico -con todas las ventajas que a ello se le suponen-, comercializan sus productos directamente y lo hacen sin aportarles ese sello de calidad oficialmente reconocida.
La razón es muy simple: Ante la imposibilidad de conocer al productor, necesitamos un intermediario que nos asegure que ese producto responde a los criterios que nosotros, como consumidores, consideramos necesarios. Un elemento que nos aporte confianza.
Si, por el contrario, ponemos cara y nombre al productor o incluso tenemos la oportunidad de conocer en directo de donde viene lo que comemos, como se cría, como se produce, de que forma se integra en el paisaje, ¿para que necesitamos un sello? De lo que estamos hablando es de relaciones humanas directas.

Esto último es lo que se está produciendo con la proliferación de los “canales cortos de comercialización”: aquellos en los que el número de intermediarios es muy bajo (frecuentemente uno o sin intermediarios) y normalmente asociados a una relación estrecha entre productor y consumidor. Mercados de productores, venta directa en la explotación, grupos de consumo, plataformas on line… distintas variantes para representar, sencillamente, una “rehumanización” del proceso de compra y venta y, en muchos casos, la única opción para pequeños productores que crean y elaboran productos sinceros y estrechamente ligados al territorio y al paisaje, que necesitan que esta calidad sea reconocida vía precio en su justa medida.

Sin embargo, muchas veces resulta complicado para un pequeño productor llegar de forma adecuada al consumidor por varias razones, y es ahí donde la colaboración entre distintos productores o el apoyo de otras personas con capacidades específicas en comercialización, puede ser fundamental.

Entre las iniciativas más interesantes que nos podemos encontrar en este sentido destaca la iniciativa Asturias Sostenible (www.asturiassostenible.org), que favorece el contacto directo entre consumidores responsables y productores artesanos y/o ecológicos, agrupando en la actualidad más de 20 productores, otros tantos establecimientos y alrededor de 200 consumidores bajo criterios de consumo responsable, sostenibilidad, comercio justo y desarrollo local, compartiendo costes y permitiéndoles llegar a un público cada vez más amplio.

¿Queremos impulsar iniciativas ligadas a la noción de sostenibilidad fuerte, real, en nuestras montañas? ¿Como podemos potenciar la apertura de canales de aproximación entre productores y consumidores comprometidos? Este será uno de los aspectos sobre los que trabajaremos en el encuentro.

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